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septiembre 30, 2026

Migraña y osteopatía: una mirada integrativa (sin promesas mágicas)

Cuando el dolor de cabeza va mucho más allá de “un simple dolor”

Artículo escrito por Blandine Chambonnier, osteópata en Aliantis.

Blandine acompaña a adultos, mujeres embarazadas y niños desde un enfoque individualizado, utilizando principalmente técnicas manuales suaves y adaptadas a cada paciente. En este artículo comparte su manera de abordar la migraña en consulta, siempre como complemento del seguimiento médico cuando este es necesario.

Si has llegado hasta aquí, es probable que conozcas bien esa sensación: un dolor pulsátil, intolerancia a la luz o al ruido, náuseas y la necesidad de parar todo para buscar oscuridad y silencio.

La migraña no es simplemente un dolor de cabeza más intenso. Es un trastorno neurológico frecuente y potencialmente muy incapacitante que puede afectar al trabajo, a la vida familiar, al deporte y a la calidad de vida. A pesar de ello, continúa estando infradiagnosticada e infratratada en muchas personas.

Mi objetivo con este artículo es ofrecerte una visión clara, honesta y basada en la evidencia científica sobre qué es realmente la migraña, cuáles son sus principales desencadenantes, cómo se maneja hoy en día y qué lugar puede tener una osteopatía suave dentro de un enfoque integrativo.

💡 ¿Sabías que…?

 

Se estima que más de mil millones de personas viven con migraña en todo el mundo. Es uno de los trastornos neurológicos más frecuentes y una de las principales causas de discapacidad en adultos jóvenes. Además, afecta aproximadamente tres veces más a las mujeres que a los hombres.

¿Cuándo consultar a un médico con prioridad?

La mayoría de las cefaleas no son graves, pero algunos síntomas requieren una valoración médica prioritaria, ya sea en urgencias o mediante una consulta rápida.

Busca atención médica si aparece:

  • Dolor de cabeza repentino y explosivo (“el peor dolor de cabeza de tu vida”).
  • Dolor de cabeza acompañado de síntomas neurológicos como debilidad, dificultad para hablar, pérdida de visión, confusión o convulsiones.
  • Aura atípica, por ejemplo, que dure más de una hora o se acompañe de debilidad, o una primera aura sin dolor de cabeza.
  • Cefalea acompañada de fiebre, rigidez de nuca, empeoramiento rápido o mal estado general.
  • Dolor de cabeza nuevo tras un traumatismo craneal, especialmente durante los tres meses siguientes.
  • Cefalea que progresa y empeora durante semanas o cambia claramente respecto a tu patrón habitual.
  • Dolor de cabeza desencadenado por la tos, el esfuerzo físico o las relaciones sexuales, o que empeora claramente con determinadas posturas.

¿Qué ocurre durante una crisis de migraña?

Hoy sabemos que la migraña es un trastorno neurológico complejo en el que participan diferentes mecanismos del sistema nervioso.

 

Entre ellos destacan la activación del sistema trigeminovascular —una red implicada en la transmisión del dolor en la cabeza y la cara— y la liberación de moléculas como el CGRP (péptido relacionado con el gen de la calcitonina), que desempeña un papel importante en el desarrollo de la crisis.

 

Estos mecanismos ayudan a explicar por qué, durante una migraña, el organismo puede volverse especialmente sensible a la luz, al sonido, a los olores o incluso al movimiento.

 

También explican por qué el tratamiento actual de la migraña no se basa en una única intervención, sino en la combinación de varios pilares: el tratamiento de la crisis cuando aparece, la prevención cuando las migrañas son frecuentes y la educación para comprender mejor la enfermedad y aprender a manejarla.

¿Qué puede desencadenar una migraña?

Muchas personas identifican situaciones o factores que parecen favorecer la aparición de una crisis. Entre los más habituales se encuentran:

  • sueño insuficiente o irregular;
  • saltarse comidas o una hidratación insuficiente;
  • estrés mantenido;
  • cambios hormonales;
  • exceso de pantallas o fatiga visual;
  • molestias cervicales o tensión mandibular asociada.

 

Sin embargo, es importante entender que un desencadenante no siempre es la causa de la migraña.

 

En algunas ocasiones, lo que interpretamos como un desencadenante forma parte en realidad de la fase premonitoria de la crisis.

 

Por ejemplo, una persona puede sentir cansancio, cambios de apetito, tensión cervical o dificultad para concentrarse horas antes de que aparezca el dolor. Estos síntomas no necesariamente han provocado la migraña: pueden ser una señal de que el proceso ya ha comenzado.

 

Por eso, más que intentar evitar absolutamente todos los posibles desencadenantes, suele ser más útil aprender a conocer el propio patrón de migrañas y desarrollar estrategias de manejo adaptadas a cada persona.

🏃‍♀️ En la práctica

 

Muchas personas llegan a consulta convencidas de que existe un único desencadenante de sus migrañas. Sin embargo, con frecuencia intervienen varios factores al mismo tiempo. Dormir poco, acumular estrés durante varios días o pasar muchas horas frente al ordenador pueden coincidir alrededor de una crisis.

Comprender estos patrones puede ayudar a manejar la migraña con menos incertidumbre y sin convertir la búsqueda de desencadenantes en una fuente adicional de preocupación.

¿Qué puede aportar la osteopatía?

La osteopatía no cura la migraña. Lo más honesto es hablar de un acompañamiento complementario, con objetivos claros y realistas.

En personas con migraña, el tratamiento manual puede orientarse a:

  • disminuir molestias musculoesqueléticas asociadas en el cuello, la base del cráneo o la mandíbula;
  • mejorar la movilidad y el confort en el día a día;
  • favorecer la relajación y el descanso;
  • acompañar la incorporación de hábitos y estrategias preventivas;
  • formar parte de un abordaje multidisciplinar, en coordinación con el seguimiento médico cuando sea necesario.

Cada persona es diferente. Algunas experimentan una mejoría principalmente en sus molestias cervicales o mandibulares; otras valoran especialmente la sensación de relajación o una mejor tolerancia al movimiento.

 

Por ello, los objetivos de la consulta se adaptan siempre a la situación y a las necesidades de cada paciente.

¿Y las manipulaciones cervicales?

En mi práctica no realizo manipulaciones cervicales de alta velocidad (HVLA o thrust).

 

La evidencia disponible no permite demostrar que las manipulaciones vertebrales sean un tratamiento eficaz para la migraña. Una revisión sistemática publicada en 2024 encontró una evidencia de certeza muy baja y una mayor frecuencia de efectos adversos en los estudios que los evaluaron.

 

Por este motivo, prefiero un abordaje manual suave, adaptado a cada persona e integrado dentro de una atención global.

¿En qué se centra mi abordaje en consulta?

Base del cráneo y región suboccipital

Muchas personas con migraña presentan molestias cervicales asociadas.

 

El objetivo del tratamiento es disminuir la tensión, la hipersensibilidad y la rigidez de esta región, favoreciendo una mejor tolerancia del cuello durante las actividades cotidianas.

 

Esto no significa que la migraña “venga del cuello”. La migraña es un trastorno neurológico. Sin embargo, el componente cervical puede coexistir con ella y contribuir al malestar de algunas personas, por lo que tiene sentido evaluarlo y tratarlo cuando está presente.

Articulación temporomandibular (ATM) y musculatura masticatoria

El bruxismo, la tensión mandibular, el dolor al masticar o los chasquidos de la mandíbula pueden estar presentes en algunos pacientes con migraña.

 

Cuando esto ocurre, el tratamiento puede incluir un trabajo suave sobre la movilidad y los tejidos de la región mandibular, acompañado de educación sobre hábitos, posición de reposo de la mandíbula y estrategias sencillas para disminuir la sobrecarga.

 

Si es necesario, este abordaje se complementa con la coordinación con odontología u otros profesionales sanitarios.

Respiración, diafragma y relajación

Durante periodos de estrés o dolor persistente es frecuente que aparezca una mayor tensión muscular y cambios en el patrón respiratorio.

 

En estos casos, parte del tratamiento puede orientarse a favorecer una respiración más cómoda y una mejor movilidad de la caja torácica, utilizando técnicas manuales suaves y ejercicios respiratorios sencillos.

 

El objetivo no es “regular” o “resetear” directamente el sistema nervioso, sino crear un contexto que facilite la relajación, el confort y la recuperación.

Técnicas craneales, cuando procede

Cuando utilizo técnicas craneales, lo hago desde un enfoque muy suave y centrado en el confort del paciente.

 

No buscan “recolocar huesos” ni modificar el movimiento de los huesos del cráneo, sino ofrecer un tratamiento manual de baja intensidad que algunas personas encuentran agradable y relajante.

 

Estas técnicas forman parte de un abordaje mucho más amplio, que incluye educación, hábitos de vida, movimiento y, cuando corresponde, seguimiento médico.

💡 Idea preconcebida

 

“Si tengo migraña, seguro que tengo una vértebra cervical bloqueada.”

 

Hoy sabemos que la migraña no se debe a una vértebra desplazada ni a un hueso “fuera de sitio”. Aunque algunas personas presentan molestias en el cuello o en la mandíbula, estos hallazgos no explican por sí solos la aparición de una migraña.

El tratamiento manual puede ayudar a mejorar el confort de estas regiones cuando existen síntomas asociados, pero no pretende corregir una supuesta “causa mecánica” de la migraña.

¿Qué puede ayudarte a manejar mejor la migraña?

La migraña suele beneficiarse de un enfoque global, adaptado a las necesidades de cada persona. No existe una solución única que funcione para todo el mundo.

Llevar un diario de migraña

Registrar la frecuencia de las crisis, su duración, los síntomas asociados, los posibles desencadenantes y la medicación utilizada puede ser de gran ayuda.

Más que buscar una única causa, el diario permite identificar patrones y valorar si las estrategias de tratamiento están funcionando con el paso del tiempo.

Mantener hábitos regulares

Intentar mantener horarios relativamente estables de sueño y comidas y una hidratación adecuada puede formar parte del manejo de la migraña. Mantener una actividad física regular y adaptada también puede integrarse dentro de una estrategia global de prevención.

Tratar la crisis de forma precoz

Cuando aparece una migraña, suele ser útil iniciar el tratamiento indicado por el médico al comienzo de la crisis en lugar de esperar a que el dolor se vuelva muy intenso.

 

Cada paciente dispone de un plan terapéutico diferente, por lo que es importante seguir las indicaciones del profesional responsable del seguimiento médico.

Evitar el sobreuso de medicación

El uso demasiado frecuente de algunos medicamentos para tratar las crisis puede favorecer la aparición de cefalea por sobreuso de medicación.

Si notas que necesitas medicación cada vez con mayor frecuencia, conviene comentarlo con tu médico para valorar la situación y, si es necesario, otras opciones de tratamiento.

Cuando las crisis son frecuentes

Cuando las migrañas son frecuentes, intensas o interfieren significativamente con la vida diaria, existen tratamientos preventivos que pueden ayudar a reducir su frecuencia y su impacto.

Será el médico quien valore si este tipo de tratamiento está indicado en cada caso.

🏃‍♀️ En la práctica

 

Muchas personas llegan a consulta con la sensación de haber probado “de todo”. Sin embargo, el manejo de la migraña rara vez depende de una única intervención.

Comprender mejor las crisis, mantener cierta regularidad en el sueño y las comidas, reconocer los primeros síntomas, abordar las molestias cervicales o mandibulares cuando están presentes y disponer de un tratamiento médico adecuado pueden formar parte de una misma estrategia.

¿Para quién puede ser especialmente útil un abordaje osteopático suave?

Este tipo de acompañamiento puede tener más sentido cuando, además del diagnóstico o la sospecha de migraña, existen:

  • tensión cervical recurrente o molestias en la base del cráneo;
  • bruxismo o síntomas relacionados con la articulación temporomandibular;
  • muchas horas de pantalla o posturas mantenidas;
  • estrés mantenido o dificultades para descansar;
  • necesidad de integrar el tratamiento manual dentro de un abordaje más amplio que incluya educación, movimiento y seguimiento médico.

 

El objetivo no es sustituir otros tratamientos, sino ofrecer un acompañamiento adaptado a las necesidades de cada persona.

¿Cómo es una primera consulta?

La primera visita tiene como objetivo comprender cómo son tus migrañas y cómo afectan a tu vida cotidiana.

1. Historia clínica detallada

Empezaremos hablando sobre la frecuencia y duración de las crisis, los síntomas asociados, la presencia o no de aura, los posibles desencadenantes, la medicación utilizada y su respuesta, así como el impacto de la migraña en tu día a día.

Esta primera parte también permite identificar posibles señales que requieran una valoración médica antes de iniciar o continuar el tratamiento.

2. Exploración

Cuando está indicado, valoraremos la movilidad y sensibilidad de la región cervical, la base del cráneo, la mandíbula y otros factores musculoesqueléticos que puedan estar relacionados con tus síntomas.

La exploración se adapta siempre a cada persona y a cómo se encuentra ese día.

3. Objetivos realistas y medibles

A partir de la historia clínica y de la exploración, definiremos juntos objetivos realistas y medibles.

Por ejemplo: disminuir las molestias cervicales o mandibulares asociadas, recuperar movilidad, tolerar mejor determinadas actividades o aprender estrategias que ayuden a manejar los síntomas entre las crisis.

4. Tratamiento

El tratamiento se adapta a lo encontrado durante la evaluación y a la sensibilidad de cada persona.

 

En mi práctica utilizo principalmente técnicas manuales suaves sobre las regiones que considero relevantes, como la zona cervical y suboccipital, la mandíbula, la musculatura asociada o la caja torácica.

Durante toda la sesión, la intensidad y las técnicas utilizadas se ajustan a tu comodidad y a tu respuesta al tratamiento.

5. Después de la sesión

El tratamiento no termina necesariamente cuando acaba la parte manual.

 

En función de cada caso, podemos establecer algunas recomendaciones sencillas para los días siguientes: ejercicios de movilidad, estrategias para disminuir la sobrecarga cervical o mandibular, actividad física adaptada, ejercicios respiratorios o cambios de hábitos que tengan sentido en tu situación.

 

También puede ser útil continuar con un diario de migraña para observar la evolución de las crisis y diferenciar los cambios en la migraña de la evolución de los síntomas cervicales o mandibulares asociados.

6. Seguimiento y reevaluación

En las siguientes consultas reevaluaremos los objetivos establecidos al inicio.

No se trata de realizar sesiones de forma indefinida, sino de comprobar si el abordaje está produciendo cambios útiles. Si no es así, reconsideraremos el tratamiento y, cuando sea necesario, recomendaremos la valoración de otro profesional sanitario.

 

El objetivo es que el tratamiento manual sea una herramienta dentro de un plan más amplio y que, progresivamente, tengas cada vez más recursos para manejar tus síntomas de forma autónoma.

Para terminar

La migraña no es “algo que haya que aguantar”. Aunque no siempre es posible eliminar completamente las crisis, hoy disponemos de herramientas que permiten comprender mejor la enfermedad y reducir su impacto en la calidad de vida.

 

En Aliantis entendemos la osteopatía como una parte de un abordaje integrativo, prudente y adaptado a cada persona. Cuando existen molestias cervicales, tensión mandibular u otros síntomas musculoesqueléticos asociados, un tratamiento manual suave puede orientarse a mejorar el confort y complementar el seguimiento médico cuando sea necesario.

 

Si las migrañas forman parte de tu día a día y te gustaría valorar si este enfoque puede ser adecuado para ti, estaremos encantados de escucharte y acompañarte.

La migraña forma parte de tu historia, pero no tiene por qué definir tu día a día.

FAQ sobre migraña

No. La migraña es un trastorno neurológico complejo y la osteopatía no puede considerarse un tratamiento curativo. Sin embargo, algunas personas presentan también dolor cervical, tensión mandibular, bruxismo u otras molestias musculoesqueléticas. En estos casos, un abordaje manual suave puede orientarse a mejorar estos síntomas y formar parte de un manejo más global.
No existe un número de sesiones válido para todo el mundo. Dependerá de los síntomas asociados, de los objetivos definidos durante la primera consulta y de la evolución. El tratamiento debe reevaluarse regularmente y, si no observamos cambios útiles, es importante reconsiderar el abordaje en lugar de prolongar las sesiones de manera sistemática.
Depende de la intensidad de la crisis y de cómo te encuentres. Durante una migraña intensa, muchas personas presentan una gran sensibilidad a la luz, al ruido, al movimiento o al contacto y prefieren descansar en un entorno tranquilo. Entre las crisis suele ser más fácil evaluar las posibles molestias cervicales o mandibulares asociadas y establecer estrategias para el día a día.
No. La migraña no está causada por una vértebra bloqueada, una mala postura o una contractura cervical. Sin embargo, el dolor y la rigidez cervical son frecuentes en las personas con migraña y pueden aparecer antes, durante o después de una crisis. Cuando existen molestias cervicales asociadas, tiene sentido evaluarlas y tratarlas como parte del cuadro global, sin considerarlas necesariamente la causa de la migraña.

Son dos tipos diferentes de cefalea primaria.

 

La migraña suele producir episodios de dolor moderado o intenso y puede acompañarse de náuseas, sensibilidad a la luz y al ruido y empeoramiento con la actividad física. Algunas personas presentan además aura.

 

La cefalea tensional suele producir un dolor más opresivo, generalmente de intensidad leve o moderada, y habitualmente no presenta las mismas características asociadas.

 

Los síntomas pueden solaparse y una misma persona puede presentar más de un tipo de cefalea, por lo que ante dudas sobre el diagnóstico es recomendable realizar una valoración médica.

En general, mantener una actividad física regular y adaptada puede formar parte de un abordaje global de la migraña. Durante una crisis, sin embargo, el movimiento y el ejercicio pueden aumentar los síntomas en algunas personas. La actividad debe adaptarse al momento y a la tolerancia individual.
Si tienes un diagnóstico conocido de migraña pero el patrón cambia claramente —por ejemplo, aparecen síntomas neurológicos nuevos, el dolor se vuelve muy diferente, aumenta progresivamente o aparece una cefalea súbita y extremadamente intensa— es importante solicitar una valoración médica. También conviene consultar si las crisis se hacen cada vez más frecuentes o interfieren significativamente con tu vida cotidiana.
No todas las personas con migraña necesitan seguimiento por neurología. Muchas pueden ser diagnosticadas y tratadas adecuadamente desde atención primaria. Puede ser recomendable una valoración especializada cuando existen dudas sobre el diagnóstico, síntomas atípicos, migrañas muy frecuentes o incapacitantes, o cuando los tratamientos habituales no proporcionan un control suficiente. También es importante consultar si utilizas medicación para las crisis con mucha frecuencia, ya que el uso excesivo de algunos tratamientos puede contribuir a desarrollar una cefalea por sobreuso de medicación.

Este artículo de blog no tiene como objetivo generar nuevos conocimientos; su redacción se basa en la lectura de publicaciones científicas, artículos de blog y otros textos.

Fuentes:

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Posadzki P, Klimek AT, Ernst E. Spinal manipulations for migraine: an updated systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials. Systematic Reviews. 2024;13:296. doi:10.1186/s13643-024-02719-6.

Sico JJ, Antonovich NM, Ballard-Hernandez J, et al. 2023 U.S. Department of Veterans Affairs and U.S. Department of Defense Clinical Practice Guideline for the Management of Headache. Annals of Internal Medicine. 2024.

Qaseem A, Tice JA, Etxeandia-Ikobaltzeta I, et al. Pharmacologic Treatments of Acute Episodic Migraine Headache in Outpatient Settings: A Clinical Guideline From the American College of Physicians. Annals of Internal Medicine. 2025. doi:10.7326/ANNALS-24-03095.

Puledda F, Sacco S, Diener HC, et al. International Headache Society Global Practice Recommendations for Preventive Pharmacological Treatment of Migraine. Cephalalgia. 2024;44(9). doi:10.1177/03331024241269735.

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